Los naranjos que bordean las calles de Sevilla son naranjos amargos, más de 52.000 aptos para la recogida según el Ayuntamiento, y su fruta ni se come cruda ni se puede arrancar del árbol. Media pieza es cáscara y la otra media un zumo amargo cuyo destino tradicional es la mermelada. La que retira la campaña municipal, cerca de siete millones de kilos por campaña, se reparte entre compost, alimentación de cabras y la EDAR Copero de Emasesa, donde el zumo se convierte en biogás y la cáscara en abono para campos de la provincia.
Para verlos cargados hay que ir en invierno, antes de que la recogida, que el Ayuntamiento alarga hasta finales de febrero, vacíe las copas distrito a distrito. Con entrada, el naranjal que se visita como jardín es el Patio de los Naranjos de la Catedral, por 13 euros en compra anticipada o 14 euros en taquilla, y gratis los domingos de 16:30 a 18:00 en la franja que el Cabildo fija con reserva previa. El Real Alcázar, a unos 430 metros, reúne 1.053 naranjos en sus jardines con entrada de 15,50 euros.
¿Se pueden comer las naranjas de los naranjos de Sevilla?
No como fruta de mesa: son naranjas amargas, la mitad de su peso es cáscara y su uso tradicional es la mermelada. Arrancarlas del árbol es infracción leve según la ordenanza municipal. La campaña del Ayuntamiento retira cerca de siete millones de kilos, y en la EDAR Copero el zumo da 50 kWh por cada 1.000 kilos.
¿Se pueden coger y comer las naranjas de la calle?
No se pueden coger. La ordenanza de arbolado, parques y jardines públicos que el Ayuntamiento mantiene prohíbe arrancar o partir árboles, ramas o frutos, y trata como infracción leve manipular los frutos de las zonas verdes públicas. Que una rama cuelgue a la altura de la mano no cambia nada: la fruta es municipal hasta que la recoge la campaña.
Tampoco merece la pena intentarlo. Del peso de cada pieza, el 50 % es zumo y el 50 % cáscara, según Emasesa, y ese zumo es amargo. El Ayuntamiento describe como testimonial el uso alimentario actual de la naranja de la calle, frenado por los controles de calidad de la industria agroalimentaria, y la reparte entre vertederos autorizados que la convierten en compost y cosmética, explotaciones de ganado caprino y la depuradora.
Quien quiera probar la naranja amarga la encuentra transformada, en mermelada, igual que la aceituna sevillana, que se aliña antes de llegar a la mesa. La tradición más conocida sale de los jardines del Real Alcázar: una selección de sus naranjas se entrega al embajador del Reino Unido para la mermelada de la Casa Real británica, costumbre que el Ayuntamiento atribuye a Alfonso XIII y a la reina Victoria Eugenia.
Dónde ver naranjos con entrada y cómo llegar
Fuera de los monumentos, el arbolado está repartido por calles y plazas, sin un parque que lo concentre. Los dos naranjales que se recorren como jardín están en Santa Cruz, a unos 430 metros en línea recta uno de otro.
Al Patio de los Naranjos se llega con la entrada de la Catedral de Sevilla, con tarifas, puertas y horarios por temporada en entradas de la Catedral y la Giralda. La parada más cercana es la del tranvía Archivo de Indias, de la línea T1 de TUSSAM, a 187 metros; el autobús C5 para en Plaza de la Contratación, a 255 metros, y la estación Puerta de Jerez, de la línea 1 de metro, queda a 506 metros. Con entrada online se accede por la Puerta del Lagarto y con entrada de taquilla por la Puerta del Príncipe.
El Real Alcázar de Sevilla tiene la taquilla en el Patio de Banderas, y quién entra sin pagar está en cómo entrar gratis al Real Alcázar. La parada de bus Menéndez Pelayo (Juzgados), con las líneas 05, 21, A1, A3, A4, A8, C3 y C4, está a 209 metros; el tranvía T1 para en Puerta Jerez, a 237 metros, y el metro en Prado San Sebastián, a 377 metros; qué billete sirve en cada uno está en las tarifas del transporte público de Sevilla. Cercanías no sirve para esta visita: San Bernardo queda a 15 minutos a pie del Alcázar y a 20 del patio de la Catedral.
Cuánto cuesta la entrada y cuánto dura la visita
La entrada general de la Catedral cuesta 13 euros en compra anticipada y 14 euros en taquilla, la tarifa que el Cabildo fija por año natural, y la del Real Alcázar, 15,50 euros. Con la Catedral comprada online la diferencia es de 2,50 euros; comprada en taquilla, de 1,50 euros. La gratuidad sigue reglas distintas en cada casa: en la Catedral entran gratis los nacidos o residentes en la Archidiócesis, y en el Alcázar los del municipio.
Si el día incluye más monumentos, la guía de entradas a los monumentos de Sevilla reúne precios y reservas. La visita a la Catedral empieza por la Giralda y el Cabildo la calcula en unos 75 minutos, así que el patio queda para el final del recorrido. Fuera del verano abre de 10:45 a 19:00 de lunes a sábado y de 14:30 a 19:00 los domingos, con último acceso a las 18:00; en julio y agosto abre a las 9:30 y el último acceso pasa a las 17:00. El Alcázar abre a las 9:30 todo el año y cierra a las 17:00 de octubre a marzo y a las 19:00 de abril a septiembre, según el Patronato.
La franja gratuita de los domingos tiene aforo limitado y reserva solo por internet, así que conviene reservar en cuanto se abra la fecha. En invierno el Alcázar cierra a las 17:00, así que quien entre a las 16:00 tiene una hora para los jardines.
Cuándo ir para ver la fruta o el azahar
La fruta cuelga del árbol en invierno, la parte húmeda del año sevillano: noviembre, diciembre y enero reúnen 256 de los 539 milímetros anuales que AEMET registra en la estación de Sevilla Aeropuerto, con el reparto mes a mes en el calendario climático de la ciudad.
La campaña municipal arranca por madurez del fruto y no en una fecha fija. En la última empezó por los distritos Este-Alcosa-Torreblanca, Cerro-Amate y Casco Antiguo, y fue extendiéndose al resto hasta finales de febrero. En las vías de más tráfico se recoge de noche, y no se trabaja con lluvia ni en naranjos de más de 3,5 metros: tras una racha de lluvias la retirada se retrasa, y los ejemplares de más de 3,5 metros quedan fuera de ella.
Para ver los árboles cargados conviene ir entre diciembre y febrero. Para el azahar, en marzo: es cuando aparecen las primeras yemas florales, y las directrices de Parques y Jardines piden que poda y recogida no coincidan con ellas.
Qué pasa con la naranja que se recoge
Por cada tonelada salen unos 500 litros de zumo y unos 500 kilos de cáscara, y cada mitad sigue un camino distinto en las instalaciones de Emasesa. El zumo entra en codigestión para producir biogás y la cáscara va a una compostadora, de donde sale abono para campos de la provincia.
El proyecto arrancó como piloto en la EDAR Copero con 35 toneladas, coordinado por la empresa municipal con el área de Transición Ecológica del Ayuntamiento y con Parques y Jardines. Esas 35 toneladas dieron unos 1.500 kWh, el consumo de 150 viviendas en un día: unos 42,9 kWh por tonelada, un 14 % por debajo de los 50 kWh por tonelada que la empresa usa como referencia.
Sobre una campaña de 5,7 millones de kilos, la que Emasesa da como un 37,5 % superior a la anterior, la referencia de 50 kWh por tonelada da 285.000 kWh y el rendimiento del piloto, unos 244.300 kWh. La diferencia, unos 40.700 kWh, equivale al consumo de algo más de 4.000 viviendas en un día con la equivalencia de la propia empresa.
La naranja es un complemento. Con el biogás de los residuos de depuración, Emasesa declara haber cubierto el 86 % de las necesidades energéticas de esa depuradora y el 70 % de las de todos sus centros, y la naranja de la calle suma a esa cifra sin ser su origen.
Preguntas frecuentes sobre los naranjos de Sevilla
¿Se pueden coger las naranjas de los árboles de Sevilla?
No. La ordenanza municipal de arbolado, parques y jardines prohíbe arrancar frutos de los árboles públicos y trata como infracción leve manipularlos. Además son naranjas amargas: la mitad de su peso es cáscara y no se comen como fruta de mesa.
¿Cuántos naranjos hay en Sevilla?
Más de 52.000 naranjos aptos para la recogida, según el Ayuntamiento, que en su última campaña previó retirar cerca de siete millones de kilos de fruta hasta finales de febrero. Solo los jardines del Real Alcázar suman 1.053.
¿Cuándo florecen los naranjos de Sevilla?
Las primeras yemas florales del azahar aparecen en marzo, y las directrices de Parques y Jardines piden que la poda y la recogida no coincidan con ellas. La fruta cuelga del árbol en invierno, hasta que la campaña municipal la retira.
Fruta en invierno, azahar en marzo y ni una naranja en la mano: en Sevilla el naranjo se mira, y con entrada desde 13 euros.