Los naranjos amargos que el viario de Sevilla mantiene son entre 40.000 y 50.000 unidades, con una producción de entre 45 y 130 kilos por árbol al año.
Las dos cifras de arbolado salen de la misma empresa municipal, y no son intercambiables: la cosecha grande que también publica solo encaja con una de ellas.
¿Cuántos naranjos hay en Sevilla y cuánta fruta dan?
Emasesa publica 40.000 unidades en calles y parques en un texto y 50.000 naranjos de viario en otro, con rendimientos de 45 a 130 kilos por árbol y campañas de 3 a 5,7 millones de kilos. Cada 1.000 kilos dan 50 kWh en la EDAR Copero, el consumo de cinco viviendas en un día.
Por qué la cosecha grande exige el arbolado grande
En un texto, la empresa municipal habla de 40.000 unidades de naranjo amargo en calles y parques. En otro, de 50.000 naranjos en el viario. Son 10.000 árboles de diferencia, y la misma fuente da dos datos que dependen de ese número: 45 a 130 kilos por árbol y cosechas de 3 y 5,7 millones de kilos.
La comprobación es una división. Los 5,7 millones de kilos repartidos entre 40.000 árboles dan 142,5 kilos por árbol, doce kilos por encima del techo de 130 que la propia empresa fija. Repartidos entre 50.000 dan 114 kilos, holgadamente dentro de la horquilla.
| Cosecha publicada | Con 40.000 árboles | Con 50.000 árboles | ¿Dentro de 45-130 kg? |
|---|---|---|---|
| 3 millones de kilos | 75 kg por árbol | 60 kg por árbol | Sí con las dos |
| 5,7 millones de kilos | 142,5 kg por árbol | 114 kg por árbol | Solo con 50.000 |
La cosecha pequeña es compatible con las dos cifras de arbolado; la grande no. Hay una segunda comprobación: esa campaña de 5,7 millones supuso, según Emasesa, un aumento del 37,5 % sobre la anterior, lo que sitúa la precedente en unos 4,1 millones de kilos. Es la misma magnitud que las 4.000 toneladas que la empresa da para el año del arranque del proyecto, así que las dos series encajan entre sí.
La mitad de cada naranja es cáscara y va a otra planta
Del peso de cada pieza, el 50 % es zumo y el 50 % cáscara, según Emasesa. Por cada tonelada recogida salen unos 500 litros de zumo y unos 500 kilos de cáscara, y cada mitad sigue un camino distinto.
El zumo entra en codigestión para producir biogás y la cáscara va a una compostadora, transformada en abono para campos de la provincia.
Eso obliga a leer con cuidado la equivalencia energética: los 50 kWh que se atribuyen a 1.000 kilos los produce la mitad del peso recogido, y la otra mitad rinde en abono, que no aparece en ningún kilovatio. Y explica que la fruta no sea de mesa, con un recorrido de transformación previa como el de las aceitunas de mesa sevillanas o con el aceite de la Sierra Sur.
Del piloto de 35 toneladas a la campaña entera
El proyecto arrancó como piloto en la EDAR Copero con 35 toneladas, coordinado por la empresa municipal con el área de Transición Ecológica del Ayuntamiento y con Parques y Jardines. Esas 35 toneladas dieron unos 1.500 kWh, el consumo de 150 viviendas en un día.
Ahí aparece la segunda cuenta. La tasa general publicada es de 50 kWh por tonelada y el piloto rindió 42,9 kWh por tonelada, un 14 % menos, y la que se usa para proyectar es la alta.
Aplicada la tasa alta a una campaña de 5,7 millones de kilos salen 285.000 kWh; aplicada la del piloto, unos 244.500. La diferencia entre las dos, 40.500 kWh, equivale a lo que la empresa asigna a más de 4.000 viviendas en un día.
Con el residuo orgánico de sus instalaciones la empresa municipal declara haber cubierto el 86 % de las necesidades de esa depuradora y el 70 % de las de todos sus centros, con energía equivalente al consumo anual de casi 5.800 viviendas. La naranja de la calle es un complemento de esa cifra, no su origen.
Cuándo caen y dónde se ven concentrados
La maduración llega entre el final del otoño y el invierno, la parte húmeda del año sevillano: noviembre, diciembre y enero reúnen 256 de los 539 milímetros anuales que AEMET registra en la estación de Sevilla Aeropuerto.
La empresa municipal atribuye a esa lluvia la variación del rendimiento, sin publicar una fórmula, y es la razón de que una campaña suba un 37,5 % sin plantar un árbol, con el reparto que detalla el calendario climático de la ciudad.
El Patio de los Naranjos de la Catedral de Sevilla es el naranjal más antiguo de la ciudad y se recorre con la entrada del recinto, 13,00 € en compra anticipada y 14,00 € en taquilla, detallada en la guía de entradas a los monumentos, o gratis en la franja de los domingos de 16:30 a 18:00 con reserva previa que fija el Cabildo. Fuera de ahí el arbolado está repartido por calles y plazas, no concentrado en un parque.
Esa dispersión obliga a recogerla con medios de limpieza viaria: cae sobre acera y calzada, y por eso el volumen se mide en toneladas de recogida y no en producción de finca, en la misma estación en que los mercados de abastos cambian de género.
Preguntas frecuentes sobre los naranjos de Sevilla
¿Cuántos naranjos hay en Sevilla?
Emasesa publica dos cifras distintas: 40.000 unidades en calles y parques en un texto y 50.000 naranjos de viario en otro. La diferencia de 10.000 árboles es lo que separa una cosecha creíble de una imposible con los rendimientos que la propia empresa da.
¿Cuánta naranja amarga produce Sevilla al año?
De 3 a 5,7 millones de kilos según la campaña, con un rendimiento de entre 45 y 130 kilos por árbol. Una campaña llegó a subir un 37,5 % respecto a la anterior, de acuerdo con Emasesa, sin que el número de árboles cambiara.
¿Para qué se usa la naranja amarga de Sevilla?
El zumo va a codigestión en la EDAR Copero para generar biogás y con él electricidad, y la cáscara va a una compostadora para convertirse en abono que se reutiliza en campos de la provincia. Cada 1.000 kilos producen 50 kWh.
Diez mil árboles de diferencia entre dos textos del mismo emisor. La cosecha grande solo cuadra con el arbolado grande.